Y cuando vi tu fotografía, escondido tras unas gafas, solo pude morderme los labios, y fue inevitable recordar algunos de los tantos momentos vividos... y me volví a morder los labios... suspirando y deseando que con él se fuera todo indicio de sentimiento.
Me mordí los labios en son de rabia y desconsuelo.
Me mordí los labios y me tragué todas las palabras que debí dejar escapar para que llegaran a ti.
Me mordí los labios y nuevamente me comprometí a no pedir nada, pues no eres capaz de dar.
Me mordí los labios... y me mordí... jejejeje (aplausos!)
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